La Trollstigen es una de las carreteras más peligrosas de Noruega. Curvas de 180 grados, su estrechez, y pendiente de casi 9 grados, es lo que atraen a miles de turistas al año.

Esta carretera permanece cerrada en el invierno – De octubre a mayo – debido a posibles desprendimientos, y el día de cierre depende de la temporada. Si está cerrada, la ruta alternativa está a más de 100 km, lo que suponen varias horas por las carreteras noruegas.

Nosotros fuimos en Octubre, cuando recorrimos Noruega en furgoneta, y nos aventuramos a ir hasta allí. Nos arriesgamos, pero llegando a la Trollstigen, ¡esta abierta! Antes de llegar, hacemos una ruta hasta su mirador, a 1,5 km.

El entorno es espectacular, está rodeada de grandes montañas y entre sus curvas cae el salto de la cascada Stigfossen.

Trollstigen – En la parte de arriba

Antes del descenso, hay una bonita ruta hasta el mirador. Las vistas son espectaculares.

Trollstigen – Vistas desde el mirador

Los hitos nos indican que la ruta sigue hacia las montañas heladas, y nos decidimos a seguir caminando entre las montañas solitarias un poco más.

Trollstigen – Ruta al mirador

Ya de vuelta del trekking de más de 2 horas, y antes de bajar por la empinada carretera, aprovechamos para calentarnos con una barbacoa.

Trollstigen – Aprovechamos a comer algo después de la ruta

La trollstigen es una carretera de vértigo, con unas vistas espectaculares. En una de sus curvas de 180 grados da la sensación de que te vas a caer por la montaña abajo.

Trollstigen – Vistas al fondo de la carretera y cruzandola

Una vez abajo, siguiendo la carretera 63 hacia el norte, nos encontramos a los Trolls (No nos atacan, ya se han convertido en piedra porque les sorprendió el sol del amanecer).

Trollstigen – Nos encontramos a los trolls de la carretera

Dejando atrás la Trollstigen nos seguimos encontramos unas vistas preciosas.

Dejamos atrás la Trollstigen