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Por esto nos gusta viajar en furgo

Despertar casi a diario en un lugar diferente ha sido, sin duda, una de las sensaciones más bonitas de viajar en furgo y de nuestro roadtrip en furgoneta.

¿Grandilocuencia de lo insignificante? Rotundamente no.

Viajar en furgo – Planificar el viaje

Abrir los ojos, sentirte calentito dentro el nórdico mientras notas el frío fuera, abrir la cortina y encontrarte con una playa desierta, un pinar, a los pies de un fiordo, un barco pirata o un acantilado. Cada día un escenario diferente, pero bajo la seguridad y comodidad de tu casa con ruedas.

Despertar en una playa, un pinar o un fiordo

No tienes prisa para levantarte, así que te puedes permitir estar así mientras tu cuerpo se va despertando poco a poco. A veces se escucha el ruido del mar, otras veces el viento, otras los pájaros o la lluvia.

Escuchando el sonido del mar y de la lluvia

Abres el portón y entra el olor del mar, o del campo, o de un pinar. Esa brisa fresca, pura, sin contaminar. Los rayos del sol. Y la sensación de conexión con la naturaleza y con nosotros mismos. Esa sensación de libertad, que ha sido una de las más bonitas que hemos experimentado nunca.

Abrir la puerta y despertar en medio de la naturaleza

Una casa sobre ruedas te puede dar las mejores vistas, y no únicamente al despertar. Se puede adaptar a tus gustos dándote la ansiada libertad que buscas y así poder dar rienda suelta a tus fantasías. Te dará el placer de poder jugar en un campo diferente siempre que quieras.

Viajando en furgo

Aquí cambiamos esa idílica estampa otoñal de chimenea con fuego y manta en el sofá, por estar arropados contemplando la lluvia y los rayos a través de nuestra ventada. Todo, bajo ese manto cósmico que nos cubre al anochecer.

Tormenta desde la furgo

No hay imagen más bucólica que ese resbalar de las gotas de lluvia por el cristal haciendo competición a las gotas del vaho creadas por la lucha de dos cuerpos.

Viajando en furgo

No descuides el poder de tus ventanas, son el pórtico hacia tu destino y pieza fundamental del estilo camper. ¿Que seríamos sin ellas? Meras cerillas en su caja que sólo aprovechan su vida cuando están fuera de ella.

Limpiando las ventanas

Reflexiones de todos, escritas por uno.

 

Bergen en un día

Conocida como la entrada de los fiordos Noruegos, alberga uno de los puertos más grandes del país. Bergen tiene el encanto de un pequeño pueblo pero es la segunda ciudad más grande de Noruega, seguida de su capital, Oslo. ¿Sólo tienes un día para visitarla? ¡Aquí te contamos que hacer en Bergen en un día!

Llegamos a Bergen en furgoneta y aparcamos casi en el pico del Floyen. ¡Aquí encontrarás una de las vistas más bonitas de la ciudad! Puedes subir en el funicular por 45 KR (Aprox. 4,3 €). En Noruega tienes varias zonas de pago en la ciudad, pero esta zona es gratuita.

Bergen – Pico del Floyen

La ciudad estaba decorada muy bonita y curiosa cuando la visitamos (otoño), con abrigos de lana en los árboles preparándose para el invierno.

Bergen – Decoración de la ciudad

Las calles son preciosas, hasta el McDonalds parece estar en un edificio emblemático.

Calles de Bergen – Noruega

Uno de los lugares más conocidos es el famoso barrio del Bryggen (embarcadero en noruego) por sus casas de madera y de diferentes colores.

Barrio del Bryggen – Bergen

Es un barrio histórico muy bien conservado, donde todo está construido con madera.

Barrio del Bryggen – Bergen

Fueron reconstruidas debido a varios incendios durante su historia.

Barrio del Bryggen – Bergen

Aquí hay muchos comercios donde puedes comprar algo típico Noruego ya sea un jersey de lana, cuadro artesanos de la ciudad, o figuras talladas en madera.

Barrio del Bryggen – Bergen

Siguiendo el barrio de Bryggen nos encontramos con la fortaleza de Bergenhus, construida a los pies del fiordo y con espacios verdes muy cuidados.

Fortaleza de Bergenhus – Bergen

Volvemos hacia el centro y encontramos uno de los típicos puestos de perritos calientes, donde puedes encontrar perritos con carne de reno.

Perritos calientes – Bergen

En el centro está la Festplassen, una gran plaza en frente de un lago, donde también hay un pabellón de música.

Festplassen – Bergen

Un lugar donde encontrarás asientos para “tomar el sol” y calentarte en días soleados pero con frío.

Festplassen – Bergen

No te cansarás de callejear por Bergen. encontrarás algo simpático por todas las calles sin que te lo esperes.

 

Callejeando por Bergen

Siguiendo la misma dirección nos encontramos la iglesia de St. John’s de color rojo y del renacimiento gótico.

Iglesia de St. John’s – Bergen

En frente de la catedral, a los pies de un banco, nos encontramos un vaso con una recreación en miniatura de un atraco.

Iglesia de St. John’s – Bergen

Paseamos por el puerto de Bergen, un lugar muy agradable y poco transitado.

Puerto de Bergen

Tiendas de ropa vintage, cabañas en los árboles, el centro cultural (de lo más alternativo), barrios muy chill out con asientos de palés, …

Bergen – Centro cultural y tienda de ropa vintage

Más adelante está el acuario, rodeado de un bonito parque decorado con totems y con unas bonitas vistas al fiordo y la ciudad.

Bergen – Totems del parque

El barrio de las casas de madera de colores vista desde el otro lado del puerto.

Bergen – Bryggen

De camino hacia el mercado de productos del mar encontramos más negocios curiosos, como una barbería con una fachada inusual y con dibujos infantiles o un centro de mayores todo moderno, un hotel con embarcadero privado…

Bergen – Comercios

Vamos a cotillear al famoso mercado del pescado – Fisketorget. Aquí eliges el pescado que quieres y te lo cocinan, pero no es apto para todos los bolsillos. Unos 75 € para 2 personas.

Bergen – Mercado de pescado

Por el camino, encontramos mercados donde venden carne de reno o de ballena. Por supuesto, no hemos probado la carne de ballena. Nos ha extrañado, y entristecido, saber que Noruega es uno de los 3 países – junto con Japón e Islandia -, que viola la prohibición internacional de cazar ballenas de la comisión Ballenera. Este año, la cadena de televisión pública de Noruega, NRK , transmitió el documental Slaget om Kvalen (la batalla de la agonía), donde nos hacen conscientes del grave problema que supone.

Nos volvemos hacia la furgo paseando por las calles llenas de árboles decorados.

Bergen – Decoracion de las calles

Nos espera una subidita hasta donde hemos aparcado, ya podríamos haber subido en funicular.

Bergen – Funicular

¡No podemos esperar a saber lo que nos espera en el resto del viaje! Bergen en un día completado, nos dirigimos al norte, rumbo a la escalera de los trolls.

Cartel de tráfico – Bergen

 

 

Bergen es la segunda ciudad más grande de Noruega, pero aquí no encontrarás los ruidos y las prisas de una gran ciudad. Un lugar tranquilo, rodeado de naturaleza, que te abre las puertas a los increíbles fiordos Noruegos.

Noruega en furgoneta

Noruega era el destino que teníamos en la cabeza cuando empezamos nuestro largo viaje. Sus fiordos, su cultura vikinga, su naturaleza, su flora y su fauna, llena de parques naturales, sus auroras boreales… Nos llamaban pero siempre había sido un destino demasiado caro como para visitarlo. Por suerte, ¡viajando en furgo ha sido posible!

Aquí te detallamos cuanto hemos gastado. Recorrimos Noruega en 21 días, entrando desde Suecia, bordeando la costa, y subiendo hasta el Norte. Aquí te dejamos unos tips para recorrer Noruega en furgoneta.

Noruega en furgo

Nuestra idea era llegar hasta cabo Norte, pero por desgracia, el tiempo no acompañó, y los -10 grados a los que pasamos la última noche nos hicieron abandonar Noruega y cambiar a un destino más cálido.

Octubre fue la época en la que entramos aquí. No es la época más dura, ya que en pleno invierno apenas tienen 2 horas de luz al día, pero con solo 9 horas de luz al día, las temperaturas no subieron de 6 grados. A pesar de ello, tuvimos mucho sol, y hemos tenido la suerte de ver Auroras Boreales. Si quieres ver auroras boreales, ¡aquí te enseñamos cómo buscarlas!

Realmente ha merecido la pena, y sin duda, ha sido lo mejor del viaje. Hemos visto ciervos, la luna llena entre los fiordos, las preciosas auroras boreales, bajamos en bici por carreteras de vértigo, visitamos sus principales ciudades, hicimos rutas de senderismo por las impresionantes Lofoten, visitamos las playas donde hacen surf, sentimos la fuerza del invierno en las montañas, y dormimos a los pies de un glaciar. Pero sin duda, por lo que más se caracteriza Noruega, es por su tranquilidad y silencio (incluso en la capital), además de por su asombrosa naturaleza. Aquí te contamos nuestra ruta, para que ¡no te pierdas nada de Noruega!

Entramos en Noruega por Suecia, por la carretera nacional. La carretera nos encanta, es pequeña, sin pintar y con curvas. Encontramos sitios donde parar en el medio de la naturaleza. Hay muy pocos pueblos.

Nuestro primer día en Noruega

Ese día llegamos a Oslo y alli nos quedamos a dormir. Al día siguiente lo visitamos, ¡estábamos emocionados! El palacio de la opera, el ayuntamiento, el parque Vigeland… Y a las afueras, el Holmenkollen de los JJOO y su capilla de madera. ¡Aquí te contamos lo que ver en Oslo en un día!

Al día siguiente despertamos en un pequeño pueblo ¡lleno de ardilllas!

Noruega – Despertar con ardillas

Seguimos el camino y cruzamos hasta la costa oeste.

Noruega – Cascadas

Evitamos las autopistas, y conducimos más de 6 horas al lado de fiordos, cascadas, montañas, abetos. Cada rincón es bueno para pararse.

Noruega – Cada rincón es bueno para pararse

Pasamos varios puertos nevados. Vaya contrastes en un sólo día.

Noruega – Puerto de montaña

Dormimos en la costa, en Varhaug.

Noruega – Varhaug

Al día siguiente recorremos la costa oeste buscando algún sitio donde surfear. Pero hace tanto frío (6 grados), que al final no nos unimos a los otros intrépidos ridders. Aquí nos cuentan que en un par de días se celebra un campeonato de surf.

Surf en Noruega – Varhaug

No nos quedamos, y al día siguiente visitamos Stavanger, una preciosa ciudad marinera.

Stavanger – Noruega

Nos toca coger el ferry para ver el Preikestolen, el famoso púlpito de los dioses. ¡Aquí tienes una guía de este fantástico trekking!

Preikestolen -Noruega

Seguimos la ruta hacia el norte, volvemos a coger otro ferry y dormimos en Sand.

Sand – Noruega

Nuestro siguiente destino es Bergen, pero hasta llegar allí aún nos queda un día de ruta en coche.

Una ruta preciosa. Paramos en Latefossen, una cascada al pie de la carretera, pasamos por el parque nacional Folgefonna, cogemos un ferry y seguimos por la carretera que bordea el fiordo Hardanger.

Cascada de Latefossen – Noruega

Está lleno de manzanos y nos encontramos un montón de farmshops por el camino.

parque nacional Folgefonna – Noruega

Son unos puestecitos donde puedes coger productos locales, y dejas el dinero en una cestita. Tenían manzanas, zumo de manzana, mermelada… Probamos el zumo de manzana y estaba delicioso! Pero sólo para los bolsillos más privilegiados. Un litro de este néctar divino costaba casi 12 €.

Farmshops en el fiordo Hardanger

Nuestra última parada del día es en las cascadas Steinsdalsfossen, donde ¡puedes pasar detrás de la caída del agua! Esa noche nos quedamos a dormir con la ciudad de Bergen a nuestros pies. Que bonito llegar y ver todas esas luces por la montaña.

Bergen – Noruega

Bergen es una ciudad preciosa, ¡aquí te contamos lo que no te puedes perder de Bergen en un día! Al salir, nos encontramos una manada de ciervos al lado de la carretera.

Bergen – ciervos

Esa noche dormimos en Voss, un pueblo al lado de una estación de ski, que estaba cerrada. Seguimos nuestra ruta, y bajamos en bici por la Stalheimskleiva, una carretera con muchas curvas. No te confundas al bajar por aquí, ya que es unidireccional!

Stalheimskleiva – Noruega

Llegamos al sognefjorden, el fiordo de los sueños.

De ruta por Noruega

Ese día también visitamos el mirador de Utsikten, después de atravesar montañas nevadas, hacemos la ruta de las cascadas en Viksdalen y dormimos en Skei.

Noruega – Atravesando las montañas nevadas

Al día siguiente hacemos una ruta por el parque nacional Geiranger Herdalen, paramos en el mirador de Flydalsjuvet y dormimos en Valldal.

Mirador de Utsikten – Noruega

Por la mañana tuvimos que plantearnos si seguir por la famosa trollstigen, la carretera de los Trolls, o dar media vuelta. Esta carretera permanece cerrada en el invierno debido a posibles desprendimientos, y el día de cierre depende de la temporada. Si está cerrada, la ruta alternativa está a más de 100 km, lo que suponen varias horas por las carreteras noruegas.

Camino a Trollstigen – Noruega

Antes de llegar, paramos en Gudbrandsjuvet, una pasarela sobre una bonita cascada.


Nos arriesgamos a pasar por la escalera de los Trolls y, ¡esta abierta! Encontramos un bonito trekking sobre las montañas heladas.

Trekking en Trollstigen – Noruega

Al día siguiente nos dirigimos a Dovrej, otro parque nacional, donde están los bueyes Almizcleros, uno de los pocos lugares del mundo donde su pueden ver. ¡Aunque este ha sido el único buey que hemos visto!

Dovrej – Noruega

Hicimos una ruta muy chula hasta el mirador, donde nos pudimos calentar y tomar algo.

Dovrej – Noruega

Esa noche dormimos en Trondheim y al día siguiente visitamos la ciudad. En el centro de Noruega, famosa por su catedral gótica de Nidaros.

Trondheim – Noruega

Al día siguiente toca hacer km. Nos dirigimos a Bodø, para coger el ferry a las Lofoten. Aunque sea un día todo de ruta, hacemos paradas cada dos por tres, nos maravillan sus fiordos y montañas.

Camino a Bodo – Noruega

Nos lleva un par de días llegar a Bodø. Una noche nos quedamos a dormir frente al glaciar de Svartisen. Es una pena que no se pueda visitar ya en esta época del año. Y no nos extraña, por la noche sentimos el poder y la fuerza del invierno.

Glaciar de Svartisen

Otra noche nos quedamos en un camping cerca de Nygardsjoen, aprovechamos para hacer la colada. ¡El dueño nos regala un bacalao para cenar!

Camping – Noruega

Esperamos un par de horas por el ferry a Bodo, y tarda aprox. 2.30 horas. El ferry es bastante grande, pero aun asi se mueve bastante.

Ferry a Lofoten

Llegamos de noche a las Lofoten, y nos despertamos con unas ¡vistas espectaculares!

Lofoten

Por la mañana visitamos Å, un pequeño pueblo que antiguamente basaba su economía en la pesca, salando y secando el pescado. Sobre el mar, rodeado por las majestuosas montañas.

Å – Lofoten – Noruega

Tuvimos una extraña sensación, al no ver a nadie en el pueblo, ni siquiera en las casas o restaurantes. Todo cerrado durante el invierno. Los postes de secar el pescado vacíos. Parecía un pueblo fantasma, del que se habían apropiado las gaviotas. Eran un montón y no paraban de hacer ruido. El agua estaba transparente, y también congelada.

Å – Lofoten – Noruega

Después pasamos por Reine y subimos a Reinebringen. Uno de los picos más altos de Lofoten, con 448 metros. La ruta se ha vuelto un poco peligrosa, debido a la erosión de la montaña, muy resbalaciza, por eso los sherpas están construyendo un nuevo paso. ¡Sólo estos 448 nos llevaron casi 2 horas de subida!

Reine – Noruega

Las vistas desde la cima son espectaculares, una de las vistas más bonitas que hemos disfrutado.

Esa noche nos quedamos a dormir en la playa, sólo para nosotros. Y nos quedamos maravillados al ver las auroras boreales. Una de las experiencias más bonitas que hemos vivido.

Lofoten – Noruega

Al día siguiente hacemos una ruta por Eggum, donde hay un anfiteatro, y lo que parecía una antigua base militar.

Eggum – Noruega

El lugar es famoso para disfrutar del sol de medianoche en verano. La ruta bordea toda la playa y está llena de ovejas.

Eggum – Noruega

Esa noche nos quedamos en Hopen. Toda la noche escuchando el helicóptero, por la mañana nos cuentan unos periodistas que han fallecido dos escaladores. La montaña es vieja y se han caído las clavijas a donde estaban sujetos. Dicen que es algo que suele pasar, porque también llegan muchos escaladores inexpertos y subestiman la montaña.

Hopen – Noruega

Hace otro día estupendo. Nos dirigimos a Svolvær para subir al Fløya. Un pico de 590m, un poco resbaladizo, pero nada que ver con el Reinebringen. Tardamos casi 2 horas en subir, muy divertido.

Fløya – Noruega

Zonas con cuerdas guía, zonas congeladas.

Fløya – Noruega

La cima es preciosa y vimos algún águila.

Fløya – Noruega

Cuando bajamos, estaba atardeciendo.

Fløya – Noruega

Esa noche nos quedamos a dormir cerca de Bodø. Las temperaturas eran de -4 grados, pero por la noche bajaron a -10. Nos despertó el frío, parecía que estábamos en un congelador. Todavía nos quedaban unos 600 km para llegar a cabo norte, donde las temperaturas sólo iban a bajar. Y eran días de hacer km y km.

Bodø – Furgo Congelada

Por lo que decidimos, con un poco de pena, abandonar Noruega. Replanteamos nuestra ruta y ¡nos dirigimos a Finlandia! Atravesando Suecia.

¡Noruega nos ha encantado! Hemos sentido la naturaleza. La fuerza del invierno en las montañas nevadas. Las temperaturas extremas. Los días cada vez más cortos y fríos. Nos hemos quedado boquiabiertos al contemplar las auroras boreales. Sin duda, es un país que hay que visitar al menos una vez en la vida. Nos hemos quedado con ganas de repetir, y disfrutar, esta vez, del sol de medianoche, ver los bueyes almizcleros y llegar hasta cabo norte. Esperamos que nuestro destino nos vuelva a traer aquí algún día.

Stavanger en un día

Stavanger es un ciudad costera con mucho encanto. Puedes pasear al lado del puerto, por el barrio viejo, donde encontrarás una de las estampas típicas Noruegas. ¡Aquí te contamos qué hacer en Stavanger en un día!

En los alrededores está el famoso Preikestolen, el púlpito de los dioses. Eran paradas obligatorias en nuestro viaje por Noruega.

Cómo llegar

Nosotros llegamos en furgo, una etapa en nuestro viaje en furgo por Europa, y aparcamos en Mosvatnet, un lago al este de la ciudad. Nos acercamos en bici a la ciudad.

Stavanger – Pato en el lago donde aparcamos

La ciudad está muy bien comunicada a través de su aeropuerto de Sola.

Sjøfartsmonumentet

El monumento a la marítima está en una plaza en el centro de Stavanger.

Centro de Stavanger – monumento a la marítima

Junto a la pescadería, y al lado de la oficina de turismo. En frente, está el bonito barrio de casas blancas.

Stavanger – Pescadería y puerto

Gamle Stavanger

La ciudad vieja de Stavanger tiene las de casas de madera mejor conservado de Europa. Todas de madera blanca, con el suelo de adoquines, donde antiguamente vivían los pescadores.

Gamle Stavanger

En este barrio está el museo de conservas.

Stavanger – Ciudad vieja y la fábrica de conservas

Y nos encontramos muchos simpáticos gatos por la zona.

Catedral

Situada en el centro de la ciudad, es la catedral más antigua de Noruega. Rodeada de un espacio verde muy cuidado y en frente de un lago. Nosotros encontramos en obras su fachada principal.

Stavanger – Catedral

En frente de la catedral hay una plaza con puestos callejeros de productos locales.

Stavanger – Puestos de productos locales frente a la catedral

La calle Øvre Holmegate

La calle de compras de la ciudad, donde puedes pararte a tomar un helado o a comprar el típico souvenir.

Stavanger – Øvre Holmegate

Torre Valberg

La torre de vigilantes de la ciudad se ha convertido en un museo. Desde aquí hay unas vistas estupendas del puerto y de la ciudad vieja.

Stavanger – Torre de vigilantes y vistas desde allí

Museo del petróleo

Al otro lado del puerto se encuentra el Museo del petróleo, un museo muy ligado a la historia de la ciudad. Nosotros no entramos, pero nos dimos un paseo por el parque de su exterior, construido con materiales que sobraron de los barcos y lleno de pintadas.

Stavanger – Puerto

Iglesia de San Petri

En el centro de la ciudad está la iglesia roja de San Petri, una de las parroquias en las que se divide la ciudad, siendo la otra la catedral.

Stavanger – Iglesia de San Petri

Puedes recorrer a pie los lugares de mayor interés de Stavanger, una pequeña ciudad marinera tranquila y con mucho encanto, y situada en uno de los lugares más bonitos, ya que se conoce como la puerta de entrada a los fiordos del Sur. 

Trollstigen o la escalera de los Trolls

La Trollstigen es una de las carreteras más peligrosas de Noruega. Curvas de 180 grados, su estrechez, y pendiente de casi 9 grados, es lo que atraen a miles de turistas al año.

Esta carretera permanece cerrada en el invierno – De octubre a mayo – debido a posibles desprendimientos, y el día de cierre depende de la temporada. Si está cerrada, la ruta alternativa está a más de 100 km, lo que suponen varias horas por las carreteras noruegas.

Nosotros fuimos en Octubre, cuando recorrimos Noruega en furgoneta, y nos aventuramos a ir hasta allí. Nos arriesgamos, pero llegando a la Trollstigen, ¡esta abierta! Antes de llegar, hacemos una ruta hasta su mirador, a 1,5 km.

El entorno es espectacular, está rodeada de grandes montañas y entre sus curvas cae el salto de la cascada Stigfossen.

Trollstigen – En la parte de arriba

Antes del descenso, hay una bonita ruta hasta el mirador. Las vistas son espectaculares.

Trollstigen – Vistas desde el mirador

Los hitos nos indican que la ruta sigue hacia las montañas heladas, y nos decidimos a seguir caminando entre las montañas solitarias un poco más.

Trollstigen – Ruta al mirador

Ya de vuelta del trekking de más de 2 horas, y antes de bajar por la empinada carretera, aprovechamos para calentarnos con una barbacoa.

Trollstigen – Aprovechamos a comer algo después de la ruta

La trollstigen es una carretera de vértigo, con unas vistas espectaculares. En una de sus curvas de 180 grados da la sensación de que te vas a caer por la montaña abajo.

Trollstigen – Vistas al fondo de la carretera y cruzandola

Una vez abajo, siguiendo la carretera 63 hacia el norte, nos encontramos a los Trolls (No nos atacan, ya se han convertido en piedra porque les sorprendió el sol del amanecer).

Trollstigen – Nos encontramos a los trolls de la carretera

Dejando atrás la Trollstigen nos seguimos encontramos unas vistas preciosas.

Dejamos atrás la Trollstigen

 

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