Nos recomendaron la visita al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, que te deja con un sabor agridulce, pero “El pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla“.

Situado en Oświęcim, a 50 km de Cracovia, fue el mayor centro de exterminio del holocausto entre 1940 y 1945.

Compuesto por varios campos de trabajo, el primero de ellos Auschwitz I, después fue Auschwitz II-Birkenau. Existen otros campos satélites, pero únicamente las visitas guiadas recorren estos dos.

Entre estos años murieron más de un millón de personas, la mayoría judíos. Entre los supervivientes se encuentra el fundador de la logoterapia, Viktor Frankl, que escribió “El hombre en busca de un sentido”. Una lectura muy recomendable. Escenario también de libros como “El niño con el pijama de rayas“, de John Boyne.

Auschwitz I – Entrada y pabellones

Cómo llegar

Nosotros llegamos desde Cracovia en furgo, pero hay varios tours desde la ciudad que te llevan y te traen. Nosotros aparcamos en la entrada de Auschwitz I, donde comienza el tour.

Entradas

El campo se puede visitar de manera gratuita. Pero es cierto que merece la pena una visita guiada. Existen visitas hasta en español, y te dejan unos auriculares para escuchar bien durante todo el recorrido, ya que al mismo tiempo se están realizando varios tours en otros idiomas y hay mucha gente. Las entradas se pueden comprar en la web oficial.

Según nos explicaron allí, no es necesario registrarse para las visitas gratuitas, ya que reservan una cantidad específica para el mismo día, presentándote allí.

Nosotros no nos arriesgamos y esta vez pagamos la entrada de la visita guiada, saltándonos el presupuesto, en esta ocasión, de nuestro viaje low cost.

Auschwitz I – Plaza donde ahorcaban a los que intentaban huir y pabellones

Visita

Se tarda aproximadamente unas 3 horas en visitar los dos campos.

Nos tocó un día de lluvia. En la visita se recorren los pabellones, donde se guardan desde manuscritos con los nombres de los prisioneros, fotos, y también sus pertenencias, que les eran arrebatadas cuando llegaban. Desde maletas, utensilios de cocina, zapatos, hasta el pelo, que les cortaban cuando llegaba. Te cuentan cómo era la vida allí, su día a día, las pésimas condiciones en las que vivían.

Auschwitz I – Maletas y utensilios de cocina

El final de la visita de Auschwitz I pasa por la visita a la cámara de gas, la única que no fue destruida por los nazis. Aquí asesinaban a los prisioneros con gas Zyklon-B.

Auschwitz I – Cámara de gas y pabellones

Después hay que coger los coches (Los que van a en autobús los llevan), para visitar Auschwitz II-Birkenau, a unos 3 km de Auschwitz I.

Con el objetivo de albergar a muchos más prisioneros, y con más cámaras de gas para poder realizar un exterminio aún mayor se construyo Auschwitz II. No pudimos realizar una visita muy exhausta debido a las condiciones meteorológicas.

Auschwitz II – Auschwitz I

“A un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino.” (Frankl, 1946)