Visitamos Odense en un día, la capital de la isla de Fionia, como parte de nuestro viaje por Dinamarca. Aquí nació Hans Christian Andersen, famoso escritor Danés creador de clásicos infantiles como el patito feo o la sirenita.

El día anterior nos quedamos a dormir en Hasmark, cerca de una playa. Nos sentíamos tan seguros que dejamos la furgo abierta mientras se ventilaba y paseábamos por la playa.

Hasmark – A media hora de Odense

Desde Hasmark, llegamos a Odense en 25 minutos. El centro es pequeñito, y se puede recorrer sin problemas en una mañana.

Lo primero que visitamos es la casa museo de Hans Christian. Es un pequeño chalet que se encuentra en una calle tradicional del siglo XIX, muy bonita y cuidada, con el suelo empedrado y las casas de colores. Como curiosidad, algunas de las casas tenían unos espejos en las ventanas para observar a los viandantes.

casa museo de Hans Christian

Después visitamos la Catedral de St. Knud (San Canuto). En ladrillo, de estilo gótico, del siglo XIII. A su lado encontramos una especie de Hang, un instrumento de percusión melódica.

Odense – Catedral de San Canuto

Al lado de la catedral está el parque HC Andersen, un parque de cuento de hadas, con un bonito jardín, patos, un barquito de metal en el río, y las vistas de la catedral al fondo.

parque HC Andersen

Todo el parque está lleno de tablones para caras muy graciosos.

Odense – Tablones para caras en el parque

Muy cerca está el parque Munke Mose. En el parque pareces estar en un cuento de hadas. Con estatuas de sirenitas, flores, patos, mariposas en el agua, una jinete que parece hundirse en el río… Aquí te puedes tomar un helado, alquilar una pedaleta, o simplemente pasear y entretenerte con los columpios para los más pequeños.

Odense – parque Munke Mose

Además, nos encontramos con un colega gatuno que nos estuvo acompañando en nuestra visita al lago de las mariposas.

Después pateamos un poco por el centro y las calles comerciales. Pasamos por el teatro y el parque de Kongens Have, cerca de la estación de ferrocarril.

Callejeando por Odense

 

Lo que más nos ha gustado de Odense es su cantidad de espacios verdes, además de transportarte a tu infancia, con referencias a personajes de los cuentos infantiles por toda la ciudad.