La isla de Romo forma parte del parque Nacional del mar de Frisia a la que se llega a través de un dique de 9 km. Es una pequeña isla habitada, antes dedicada a la pesca y ahora básicamente del turismo.

La parte Oeste de la isla es prácticamente una playa, una de las más extensas del Norte de Europa, con casi 10 km de extensión. A esta playa se puede acceder en coche hasta la orilla. Nos sorprendió ver a los coches llegar hasta allí, sin ser todo terrenos, y las autocaravanas en la arena. Además, un food truck de perritos calientes en el medio de la playa.

Isla de Romo – Playa y puerto

La playa es muy llana, por lo que las diferencias de la marea alta y baja son muy grandes. Cuando llegamos, la marea estaba baja, y tuvimos que caminar casi 2 km por la playa para llegar ¡hasta el mar!

Isla de Romo – Playa

La playa estaba llena de cometas. Había mucho viento y era un espectáculo digno de ver. Aquí se suele practicar windsurf y también surf, aunque es más complicado que se den las condiciones necesarias para su práctica.

El resto de la isla son espacios naturales y zonas de pastos donde podrás ver a la vaca de las tierras altas y casas típicas, con hierbas en los tejados.

Isla de Romo – Vaca de las tierras altas, acceso y construcciones típicas

Al sur de la isla está la oficina de turismo, en Havneby. Aquí también encontrarás el puerto, restaurantes, y alguna tienda. Además, en el medio de la isla encontrarás lugares donde parar, con mesas es el medio de la naturaleza e incluso baños.

En la isla no se puede pernoctar, aunque hay un camping. Desde aquí se puede coger un ferry hasta la isla alemana de Sylt, la más grande de las Islas Frisias.