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Europa en Furgoneta

El año pasado quisimos conocer Europa en furgoneta. Parando en los lugares que nos apetecía. Un viaje sin prisa, sin fecha de regreso y low cost. En nuestra furgui, nuestra casa con ruedas, que estuvimos preparando durante unos meses.

¡Después de recorrer 15 países en casi 4 meses y 17707 km volvemos a casa!

Desde luego han sido meses muy intensos, donde hemos conocido pequeños rincones del mundo, capitales y pueblos. Recorrimos ríos, montañas, cruzamos fiordos, conocimos gente y sus costumbres, probamos comidas nuevas y vimos muchos animales.

Conocimos en profundidad la van life, conectamos con la naturaleza, experimentamos la convivencia en pareja en 4 m2, exploramos nuestros límites, y nos ha inspirado en muchos sentidos.

Sin duda, esta experiencia nos ha cambiado, porque hemos aprendido del mundo y de nosotros mismos.

Hemos descubierto, que nuestros caminos no están escritos…

¡Y aquí te lo contamos! Pulsa en los países para ver donde hemos estado.

 

 

Alemania en furgoneta

Nuestro paso por Alemania en furgoneta ha sido bastante breve, de 4 días. Cruzamos Alemania por el norte, en ruta de camioneros, entrando por Países Bajos para llegar a Dinamarca.

Hemos probado los típicos panes con salchicha y una hamburguesa ¡en el lugar de origen de las hamburguesas! Pues si, es Hamburgo.

Alemania - Hamburgo, y Bremen

Alemania – Hamburgo, y Bremen

Hemos visto a los Alemanes como aficionados al fútbol, bastante religiosos. Nos han decepcionado un poco sus míticas carreteras, donde no hay límites de velocidad. Sí, muy rectas, pero de 3 carriles y muchas obras. En comparación con los 6 carriles de las carreteras Holandesas, nos han quedado a poco. Eso sí, ¡van mangados igualmente!

Carreteras de alta velocidad alemanas

Carreteras de alta velocidad alemanas

Nuestra primera parada es Bad Zwischenahn, un pequeño pueblo cerca de Oldenburgo donde nos quedamos a pernoctar. Encontramos unos baños públicos gratuitos.

Bad Zwischenahn

Bad Zwischenahn – Alemania en furgoneta

Al día siguiente paseamos por Bremen. ¡Lee aquí lo que no te puedes perder de Bremen en un día!

Después nos vamos hacia la ciudad de las hamburguesas, Hamburgo. Aquí nos quedamos a dormir, para al día siguiente hacer la colada y las últimas compras antes de adentrarnos en el gélido y caro norte de Europa!

Lavandería de Hamburgo

Lavandería de Hamburgo – Alemania en furgoneta

Donde el nivel de vida es mucho más cara, por eso nos llevamos 2 carros de la compra para pasar al menos un mes en el norte.

De compras en el Lidl de Alemania

De compras en el Lidl de Alemania

El último día lo pasamos en Flensburgo, a 7 km de la frontera Danesa. Una pequeña ciudad a los pies del fiordo de Flensburgo. Lo más bonito es pasear por la calle Holm, la arteria principal de la ciudad, y el puerto.

Centro de Flensburgo y puerto

Centro de Flensburgo y puerto

Muy original, con muchos gatos pintados por los muros de los edificios, zapatos colgando de los cables de la luz, y aires daneses. Dicen que tiene uno de los mercados navideños más bonitos de la zona.

Flensburgo - Zapatos en los cables de la luz, aires daneses y gatos en las paredes

Flensburgo – Zapatos en los cables de la luz, aires daneses y gatos en las paredes

Paramos en un centro comercial cerca de la frontera para coger alguna cosa que se nos había olvidado y echar gasolina. Resulta que los precios son bastante más altos de lo que nos pensábamos. Recogemos allí a una chica danesa que estaba haciendo autostop y ¡atravesamos la frontera!

Alemania en Furgoneta

  • Baños de pago: En centros comerciales, en gasolineras, en grandes ciudades… En el primer sitio donde pernoctamos (un pueblo, bastante alejado) tenían baños públicos y gratuitos en un parking, pero fue el único donde encontramos. Incluso en el McDonalds, al lado de la estación de Hamburgo, hay una señora en la puerta controlando que sólo entren clientes.
  • La gasolina es más barata que en Bélgica o en Holanda, incluso que en España (hasta 10 céntimos de diferencia). Encontramos el diésel a 1.08 €.
Alemania - Precios de gasolinera Shell y máquina de reciclaje

Alemania – Precios de gasolinera Shell y máquina de reciclaje

  • Los semáforos se ponen en naranja antes de pasar a verde.
  • Áreas de pernocta: No hemos tenido problemas para encontrar ningún área. Hasta nos quedamos en el medio de ¡Hamburgo! Eso sí, con una pequeña anécdota que te contaremos en nuestro próximo post.
  • Parking: En los parkin de algunos supermercados es necesario utilizar un parkímetro para indicar la hora de llegada y no estar más de 1 hora. Hemos visto en el parking del Lidel a una policía haciendo fotos a un vehículo (suponemos que es porque se pasó de hora). Hay muchos carteles indicando que los parkings al aire libre son privados.
  • Supermercado: No hemos encontrado hipermercados. Sólo hemos visto Lidl y Aldi. Nos ha costado encontrar productos frescos (únicamente la oferta es de verduras y frutas, y no muy variadas), pero no carne o pescado. Eso sí, puedes comprar tabaco hasta en el supermercado.
  • Reciclaje: Utilizan un sistema de reciclaje que nos ha resultado bastante incómodo: Cada vez que compras una botella o lata de plástico te cobran adicionalmente 0,25 €. Tienes que devolver el plástico a la misma cadena de supermercados para que te lo devuelva. Metes la botella en una máquina, que te da un ticket canjeable en caja. Ese ticket ni siquiera lo puedes utilizar en otro supermercado de la misma cadena. No hemos visto botellas de agua de mayor capacidad de 1,5 litros.
  • Agua: No hemos encontrado agua en ninguna gasolinera. En un área de ACs lo tenían por 0,10 céntimos 10 litros.
  • Respetan tanto a los animales que ¡nos ha sorprendido! Una mujer le dejo su abrigo al perrete en una lavandería, y les ponen comederos en las gasolineras.
Alemania - Cuidado de mascotas

Alemania – Cuidado de mascotas

Observar las diferencias de cultura es sorprendente, y cuanto más nos alejamos de casa más se nota la diferencia! 

Contras de vivir en furgo

Fotos de paisajes naturales, de bonitas ciudades, posando en la furgo, o selfies sonriendo. Encantadoras estampas reales, que muestran que nos encanta lo que hacemos. Pero, ¿es en realidad siempre así? En Caminos Opuestos te contamos experiencias, y aquí te contamos los contras de vivir en furgo.

Antes de iniciar esta aventura ya intuíamos las posibles desventajas de vivir en furgo. Era obvio que no tener WC portátil, agua caliente, nos supondría escollos en el día a día. El paso del tiempo nos ha confirmado nuestras sospechas y nos ha abierto los ojos a elementos con los que no contábamos. ¿Quieres saber más? ¡Adelante con las experiencias!

WC

Desde el principio desechamos la opción de tener “poti”, por espacio y porque no nos gustaba la idea. Más tarde lo echamos de menos.

Se acabó ser un reloj suizo, es más, ahora ni somos un Casio de 1€. ¿Que tienes ganas? Pues te esperas y después de planificar el día sabrás donde puedes hacerlo.

Centro comercial, supermercado, gasolinera, baño público e incluso biblioteca.

Al mes de iniciar la aventura, y como resultado de una conversación un tanto peculiar, acabamos por tener un banquito. Algo reacios a utilizarlo al principio, pero que lujazo en algún momento de apretón.

Nuestro poti

Coger agua

Tenemos un depósito de agua pequeño (20L). Desde el principio sabíamos que todos los días tendríamos que llenarlo. Tarea fácil en España, cualquier gasolinera nos salvaba. Ingenuos de nosotros que no contábamos con el resto de países por los que pasaríamos. Si no encontramos fuente, vamos a una gasolinera y listo – pensábamos.

Francia ya nos puso las cosas difíciles, pero encontramos donde cargar. Bélgica, Holanda y Alemania fui una quimera encontrar agua. En estos últimos ante la posibilidad de quedar secos, llevamos dos garrafas de 5L guardadas para casos de emergencia.

Es una faena encontrar un lugar bonito donde te quieres quedar un par de días, pero no tiene una fuente cerca.

Por cierto, cuando hablamos de cargar agua, nos referimos a gratis. El por qué, está en nuestro presupuesto diario.

Viendo la sequía veraniega que nos azota cada año, nos reconforta saber que utilizamos muy poca agua diaria. Menos de 20 litros entre los dos, ducha incluida.

Rellenar el agua para la furgo

Dormir

Alguien no familiarizado con el tema, podrá pensar que es fácil. Nosotros por donde vivíamos y alrededores sabíamos un montón de sitios, y bonitos. Cuando cada día estás en un sitio diferente y nuevo la cosa se vuelve difícil.

Al día siguiente quieres estar por una zona, pero no encuentras nada donde quedarte cerca. Aunque nos ayudemos de aplicaciones, no te aseguran que el lugar sea bueno. Que este sitio es ruidoso, aquel no parece seguro, el otro porque es muy cantoso, y ese porque tiene una señal un tanto ambigua sobre estacionar.

Uno de los peores momentos es quedarte donde hay una señal de prohibido acampar. Sabes que no estás acampando y sabes que estás haciendo todo bien, pero te vas para cama con la duda. Noche donde no descansamos bien.

Aparcar la furgo para dormir

Vaciar aguas sucias

Casi todos los días necesitamos vaciar el agua del fregadero. No estamos hablando de agua limpia, por lo que no nos vale cualquier esquina.

Muchas veces planeamos la ruta al siguiente destino con parada intermedia en un área de autocaravanas. Lugar que suele tener para descargar. Pero, ¿y si no la hay?

Cuando sólo le queda un cuarto para llenarse, saltan las alarmas. Empezamos a racionalizar más si cabe el abrir el grifo.

Vaciado de aguas sucias de la furgo

Ducha

Tenemos que buscar un sitio discreto donde armar el chiringuito y también donde echar el agua con jabón. No es un viaje de fin de semana, estamos viviendo en la furgo, el champú es obligatorio. Si solo fuese una ducha de agua, un poco más fácil nos lo pondría, pero solo un poco.

Lo único bueno, es echarse unas risas mientras ves las caras y gestos que hace el otro por lo fría que está el agua. Sin duda ducharse en la furgo es todo un show.

Ducharse en la furgo

Ropa sucia

Acumular hasta que no puedas más y aprender a reutilizar la ropa. Sí, más veces de lo que creiste posible.

Encontrar una lavandería barata, que no quede lejos de la furgo para que nos sea más fácil llevar las cosas. Y si es posible, que haga calor, para que la ropa que quede húmeda se termine de secar al sol no haya que poner otra secadora.

Aunque al final, le hemos encontrado el gustillo a esos momentos mientras esperas por la ropa, junto con otras personas, mientras estás calentito, sentado en los banquitos comiendo algo.

Secando la ropa cuando vas en furgo

Cocina

Cocinar en la furgo también tiene sus desventajas. Como no tenemos nevera, hay ciertos alimentos que ya no podemos comprar porque se estropearían. Por ejemplo, la leche. Para algunos encontramos sustitutos, como por ejemplo la leche en polvo.

Otros alimentos tenemos que comprarlos en menor cantidad, para que no se estropeen. Como por ejemplo, los yogures, carne, etc. Esto te obliga a ir casi todos los días al súper, lo que te hace perder bastante tiempo. O si no puedes ir, ciertos alimentos ya no puedes comerlos.

Si nos queda algún paquete abierto porque sobró comida, tenemos que repetir, para que no se estropee. Que comemos arroz con salchichas, pues por la noche perritos calientes!

¡Y lo que se echa de menos tener productos fresquitos! En verano, por la zona de Francia, a medio día, con todo el calor, ¡daríamos lo que fuera por algo recién sacado de la nevera! Los yogures no saben igual si no salen de la nevera. Aunque eso sí, por el norte, lo tenemos más fácil.

En cuanto a la cocina, también echamos de menos varias cosas: Tener más de un hornillo para cocinar a la vez. ¿Carne con puré de patatas? ¿Arroz con pescado? Además, no podemos cocinar cosas durante mucho tiempo, para que no se acaben muy rápido las botellas de gas. Pero lo que más echamos más de menos es el horno. Pizzas, quichés, bizcochos, empanadas…

Ah! Y cuidado con lo que cocinas, porque si fríes txistorra, ¡la furgo te lo recordará durante 3 ó 4 días!

Cocinar en la furgo

Limpieza y orden del hogar

Un asunto un tanto tedioso. Nos gusta tener la furgo limpita como para una sesión de fotos, pero es difícil de mantener a veces. Aparcar sobre tierra o arena, o si el suelo está mojado, meterás suciedad con el calzado. Hemos prohibido estar calzados dentro, salvo en cabina. Aún así, tampoco es milagroso y más de una vez al día pasamos la escoba.

Queremos mantener la furgo ordenada, pero da mucha pereza. Todo hay que guardarlo en este espacio tan reducido. Aquí no vale dejarlo encima de la cama “para después”, si no, acumularíamos un montón de cosas en ella. Tampoco vale echarla “para lavar” al cubo de ropa sucia. Aquí no tenemos de eso. Hay que doblarla y guardarla para que ocupe el menor espacio posible.

Limpieza y orden en la furgo

Lluvia

Como colofón a las pegas de vivir en furgo, está la lluvia. No es necesario detallar mucho.

Ropa mojada dentro de la furgo humedeciendo más el ambiente si cabe. Si en los siguientes días no hace sol, el calzado empezará a oler a húmedo. Entrar con todo el cuidado del mundo si estás a la lluvia es imposible, mojarás todo el suelo.

Los días de lluvia solo molan cuando estamos calentitos y dentro, con toda la tranquilidad del mundo. Y aún así…

Días de lluvia durante el roadtrip

Que se estropee la casa

Te puede pasar en cualquier sitio donde te encuentres, y ¡es un fastidio! Llamar a la grúa, esperar a que te recoja, ir a un taller. Si tienes suerte de que se arregle en un día, genial. Pero como se quede en el taller, toca dormir allí, o buscarte otra casa temporal.

Y después pasar por caja. Si tienes la mala suerte de estar en un país de los caros, el susto puede ser doble!

Otro escollo es quedarte sin batería auxiliar. Cuando vemos que se nos está acabando, nos ponemos en modo ahorro. Y sabemos que pronto toca volver a rodar para recargar.

Asistencia en carretera

No siempre es un paraíso vivir en furgo, pero lo bonito de la aventura, es que en la balanza pesa más lo positivo. 

Convivir con tu pareja en 4 m2 y no morir en el intento

Convivir en furgoneta con tu pareja: un tema fundamental. Un viaje de meses con tu pareja, solos, sin rutina, con todo el tiempo para vosotros, idílico, ¿verdad? A nosotros también nos parecía eso al principio. Pero… en calma el mar no creas, por sereno que lo veas.

Esta vez Caminos Opuestos mostrará su lado más íntimo. Una parte fundamental que también forma parte de esta aventura en busca de experiencias: convivir en furgoneta con tu pareja.

Primer día en furgo. Perfecto, increíble y hasta mágico. Perfecto por levantarnos con muy buen humor, preparando un rico desayuno en unas mesas de madera del parque. Increíble, por la buena conexión entre nosotros y por haber dejado atrás nuestras rutinarias vidas anteriores. Mágico por el lugar donde estábamos, por el paseo en bici entre los árboles, las pozas y los molinos de agua.

Convivir en furgoneta con tu pareja

Convivir en furgoneta con tu pareja

Los siguientes días, empiezan esos pequeños roces sanos, pero entran dentro de lo aceptable. Seguimos sonriendo, se nos ocurren planes, no paramos de hacer fotos… Con el paso de los días nos empiezan a incomodar un poco las maneras del otro, es decir, nos volvemos más intransigentes.

Contras de convivir en furgoneta

Convivir en 4 m2 donde la cama es la cocina, que a su vez es el salón, el cual también es el armario y la despensa y el medio de transporte, no es nada fácil. ¿Por qué?

Porque tienes que compaginar todas las tareas. O se duerme o se cocina. Las luces o están apagadas o encendidas.

Porque dejas de tener ese momento de descanso en solitario, ese momento de: me tiro en el sofá 5 minutos mirando las musarañas. Ese momento de reflexión bajo la ducha.

Porque muestras todas tus cartas. No tienes intimidad. Se pierden, o se hacen más difíciles las sorpresas hacia tu pareja.

Porque necesitas mutuo acuerdo en la organización del día. Donde aparcar para dormir. La hora de apagar luces, o a que hora levantarse. Día de playa o montaña. Escoger el siguiente destino o quedarse un día más. Y un largo etcétera de decisiones.

Comunicación en la pareja

Comunicación en la pareja

Porque no tienes las comodidades de casa. Buscar aparcamiento en sombra, para no tener un horno de furgo por el día. Encontrar sitio tranquilo y que te permitan pernoctar para no despertarte con un poema en el parabrisas con el símbolo de euro. Buscar una fuente de agua potable todos los días para llenar el depósito. Vaciar el depósito de agua sucias en lugares habilitados. Buscar donde poder ducharte, que no es fácil, si intentas respetar el entorno.

Estos elementos zancadillean tu día a día. Minan tus pensamientos y hasta llegan a derrumbarte por momentos. Nos volvimos tan irascibles que, gestos insignificantes de la convivencia, los transformamos en cortantes indirectas más peligrosas que una piraña en un bidé, como:

  • Prefiero fregar yo, así no cae tanta agua por fuera.
  • Abre y cierra otra vez, que creo que la puerta aún no se rompió.
  • No sé quién sería el último en utilizar la pasta de dientes…
  • El estropajo absorbe agua, igual es mejor no dejarlo fuera del fregadero.
  • ¡Pumm! ¡Que te dije que parases! – Si me estás haciendo todo el rato los mismos gestos, ¿cómo voy a saber cuándo quieres que siga para atrás o que pare?

Furgoneta

Estas no son frases bonitas, pero en un ambiente saludable de pareja, se toman con humor. Dada la situación, llegaban a ser conversaciones que pasaban factura a la relación de pareja. Hemos pasado por baches, incluso por socavones. Hemos estado “conviviendo” en la furgo sin hablarnos, haciendo de esto sueños rotos.

Te confesaremos un secreto: somos una pareja muy pasional, y cuando estamos bien, estamos muy bien. Pero cuando estamos mal…

“Tras la tormenta viene la calma, lo mismo en el cielo que en nuestra alma”

Con el paso del tiempo estamos aprendiendo a vivir de esta forma, a darle la vuelta a las incomodidades. Clave fundamental para que convivir en una furgoneta de 4 m2 no sean una barrera entre nosotros.

Dentro de la furgo

Los momentos duros nos han reforzado. Una mayor tolerancia, complicidad, saber escuchar y hasta mayor admiración por el otro.

convivir en furgoneta con tu pareja

Convivir en furgoneta con tu pareja

Convivir en un espacio tan reducido nos ha brindado la oportunidad de conocer aún más si cabe a la otra persona. Algo que es y será uno de los recuerdos más bonitos que tendremos de esta aventura como pareja.

Podríamos decir que mar en calma no hace un buen marinero. Ahora nosotros ya somos capitanes!!

Los animales no son tu diversión

Turistas al lomo de elefantes, entre las jorobas de los camellos, ponis dando vueltas sin parar a un tiovivo, animales en ruta por las ciudades ofreciendo sus vidas al “espectáculo” del circo…

Es muy bonito ver a un niño cómo disfruta con un acto que a primera vista nos puede parecer gracioso y divertido; como ver a un elefante adornado con vistosas telas de colores se sube a un taburete y se pone sobre dos patas. ¿Realmente creemos que el animal también se lo está pasando bien? ¿Él ha elegido eso? Y si pensamos más sobre ello, ¿Qué ha llevado a un elefante, que supera 20 veces el tamaño del humano que lo dirige, a obedecer sus órdenes?

Por primera vez, en Caminos Opuestos, romperemos con nuestra filosofía de contar sólo lo que hemos experimentado, pero el tema lo merece.

Animales en su hábitat


 

Viajero responsable con los animales: nuestra opinión

¿Allá donde fueres, haz lo que vieres? Buen refrán, pero no se cumplirá esta vez. No seremos cómplices del maltrato animal.

En anteriores viajes hemos estado en Tailandia. País que promociona su turismo utilizando a elefantes como reclamo. Utilizan técnicas sádicas para poseer sus almas y a vista del turista que poco reflexiona no se perciva el malestar del animal.

No hay que ir al otro continente para tener prácticas de ese tipo. Uno de nuestros viajes por tierras nacionales, en Lanzarote, hemos visto algo similar con los camellos. Reclamo y atracción turística en el Timanfaya. Nuestra mejor contribución, no formar parte del espectáculo.

Animales y naturaleza

Lo mismo pasa con las orcas. En su entorno natural, tienen todo el océano para ellas, que recorren durante sus vidas. Viajan y forman sus propios grupos organizativos. En su entorno natural, nunca se ha dado el caso de ataques a seres humanos. No se han visto orcas con las aletas dobladas. Pero en cautividad cambia la cosa. Si tienes más curiosidad, te recomendamos la película Black Fish, que documenta la historia de las orcas del Loroparque.

Ya dentro de esta aventura en furgoneta, en “Dablé”, Francia, se nos ha caído el alma al suelo. Hemos escuchado llorar a los elefantes encadenados de un circo. Y no ha sido la única ciudad donde hemos visto circos con animales. Francia, junto con España y algún otro país de la UE, permiten este tipo de espectáculos. Por suerte, en nuestro país ordenanzas municipales están frenando esta práctica, no permitiendo circos con animales.

No queremos contribuir de ninguna forma al maltrato como espectáculo. En este post no hemos descrito los actos crueles con los que son tratados estos animales, y sí otras formas de hacer tu viaje más responsable con los animales. Es por eso también que las fotos que compartimos contigo son de animales que no dedican su vida al entretenimiento de las personas.

Animales en su hábitat

Este pensamiento tristemente no lo tuvimos desde que nacimos. Ha sido un acto de consciencia que se ha hecho poco a poco a medida que crecíamos y madurábamos nuestra forma de pensar. Hemos hechos cosas por las que ahora renegamos. Y por ello entonamos el mea culpa.

No esperamos que pienses como nosotros en todo, la diversidad de opiniones es maravillosa. Pero si esperamos, que si tu opinión es la opuesta a todo esto que promulgamos, hacerte pensar sobre este tema. Una reflexión, es un pequeño acto que puede suponer mucho.

El uso de la razón es lo que nos diferencia de los animales. Hagamos realidad esta diferencia.

Animales y viajeros


 
Si quieres más consejos sobre cómo ser un viajero responsable con los animales, puedes visitar la web de FAADA.

Creemos en el cambio de vida, y también en el cambio de conciencia. Nunca es tarde para el cambio.

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