Nuestra primera semana en Australia ha sido un no parar. Muchas cosas que hacer, documentos, buscar piso, teléfono, banco… En un entorno donde todo es nuevo y no hablamos en nuestro idioma nativo. Después de 3 días de viaje llegamos a Gold Coast. Una semana después ¡te contamos nuestras primeras impresiones en nuestro camino Australia!

Llegando a Gold Coast

Antes de llegar habíamos reservado un Airb&b para los primeros 4 días y habíamos hecho los trámites para abrir la cuenta bancaria en el país, así que nos ahorramos un poco de trámites aquí. Además, te hace falta una dirección para poner en documento que las aduanas te solicitan al llegar.

Australia – Canguros, surf y calor

Por cierto, no sé si tuvimos suerte o es que siempre es así, pero no nos hicieron ninguna pregunta ni revisión al llegar al aeropuerto, así que fue todo muy rápido.

Lo bueno

¡De las cosas que más nos gustan es el tiempo! La temperatura es constante durante todo el día, unos 26 grados, y hay una brisa constante del mar que refresca. En verano es la época húmeda, y cae una bonita tormenta de vez en cuando.

Australia – Gold Coast

El estar al lado de la playa nos encanta. Salimos de casa y en dos minutos ¡estamos ahí! Además tiene una de las mejores costas para surfear del mundo. Surf spots como Snapper Rocks nos quedan a media hora de casa.

Australia – Mermaid Watters – Surfers Paradise

Hay un montón de animalillos. Pájaros raros como los ibis, los loritos arcoiris por las palmeras de la ciudad, murciélagos enormes que también vuelan de día. Casi pisamos una iguana gigante.

Australia – Iguana, Murciélagos, pelícano

¡Y ya pudimos ver canguros! En el parque de Coombabah, gratis y a 30 minutos de casa. Nos han encantado.

Australia – Canguros en Coombabah

La mayoría de la gente es muy simpática y está dispuesta a ayudar, y parece una ciudad muy multicultural.

Lo no tan bueno

¡Todo es muy caro! Lo que más, los pisos. Pensábamos que una habitación privada en un piso compartido, nos costaría menos de 200 $ a la semana, pero al final, van a ser casi 300 $.

La comida también es muy cara. Sobre todo, la fruta y la carne. Además, apenas encuentras carne fresca, la mayoría está envasada. Ni siquiera hemos encontrado pescado en el supermercado. 1 kg de plátanos cuesta 4,90$ el kilo, y un kiwi 0,50 $ la unidad.

Australia – Supermercado

El alcohol también es muy caro. La cerveza mas barata cuesta 4 $. Su consumo está muy regulado, sólo se puede vender en lugares autorizados (no en el supermercado). Además, para servir o vender alcohol tienes que sacar un curso (RSA – Responsible Service of Alcohol).

El transporte es bastante caro también. Para moverte por la ciudad tienes autobuses y tranvías. Aunque cada viaje puede costar entre 2,60 – 3,25$ si te haces con una Go Card. Si no, la broma te sale por 4,60. Y las distancias son bastante grandes. Entre un suburbio y otro debes caminar unos 45 minutos.

¡Aunque hay alguna cosa que puedes encontrar bien de precio! La gasolina está a menos de 1 €, las tablas de surf de segunda mano son muy baratas, las bicis de segunda mano no están mal de precio, y puedes encontrar algún coche destartalado a buen precio.

Australia – Tablas de surf

Lo nuevo

¡Todo es nuevo aquí! Empezando por la diferencia horaria. Es mucho cambio respecto a España, son 8-9 horas (dependiendo de si es horario de verano o de invierno). El jet lag te puede durar unos días si no lo coges bien.

Aquí se conduce por la izquierda. Aún no tenemos coche, pero hasta al mirar para cruzar la calle te tienes que parar y pensar por donde te van a venir los coches.

La moneda, el idioma, los paisajes, la gente, los animales, la forma de saludar y de hacer las cosas, tus compañeros de piso, tu hogar. Tanto cambios en tan poco tiempo. Empezar de cero.

Australia – Surfers Paradise – Coombabah

¡Es todo tan emocionante! Salir de tu zona de confort te ayuda a despertar tu mente y sacar cosas de tí que no conocías. Es duro, nadie dijo que no lo fuera, y hay momentos en los que parece que te puede dar el bajón porque no salen como tenías pensado. Pero sin duda, merece la pena.